MIRADORES DE GRANADA.

La Alhambra es, sin duda, el sello de identidad de Granada, lo que cualquier viajero quiere ver en su llegada a la ciudad. Desde el barrio del Albaicín hay un montón de puntos desde los cuales ver esta imponente construcción, como es el caso del Mirador de San Nicolás.

Si vamos hasta el final de la Carrera del Darro (más conocido como Paseo de los Tristes), en pleno centro de Granada, llegaremos hasta una plaza que está justamente a los pies de la Alhambra.

Pero esta vista es todavía mejorable si subimos hasta el Albaicín. A unos 15 minutos de subida, ya sea desde el Paseo de los Tristes o por la calle Calderería Nueva (la delas teterias ) está el Mirador de San Nicolás, quizás el más popular de la ciudad.

mirador san nicolas

Las vistas de la Alhambra al llegar aquí, casi a su misma altura y sin absolutamente nada que obstruya la visión, lo dejan a uno bastante impresionado.

Por otro lado, siempre suele haber buen ambiente, con gente tocando la guitarra o el cajón, cantando, vendiendo artesanías… Entre la música y las vistas, es un lugar ideal para estar un rato charlando o tomándose algo, en tal paz que no dan ganas de irse.

Para mí, una visita obligada para quien vaya a Granada. Y, un consejo: conviene ir al atardecer para ver después la Alhambra iluminada cuando anochece.




http://www.miradordeaixa.com/

 

Albaicín para enamorarse
El palacio de Dar-Al-Horra, los miradores de San Nicolás y San Cristóbal son rincones cargados de romanticismo

 
 
 

Pocas cosas se pueden comparar con la belleza de un amanecer o un atardecer y si se contempla desde alguno de los miradores del Albaicín granadino menos todavía. Pasear por el barrio que alberga el asentamiento humano más antiguo de la ciudad de Granada es un regalo para todos los sentidos a cualquier hora del día, pero por las mañanas este rincón luce una luz especial.

Desde el Albaicín –para algunos ‘barrio de los halconeros’ y para otros ‘barrio en cuesta’– se pueden admirar las mejores panorámicas de la capital granadina. Si bien, todas las miradas se giran siempre hacia la Alhambra. El lugar más popular desde donde descubrir la Torre de la Vela, el Generalife... es el mirador de San Nicolás, aunque desde la mayoría de las callejuelas siempre se otea alguna bonita instantánea de este maravilloso monumento.

Señora honesta

Aunque el mirador de San Nicolás no es el único rincón con encanto desde donde descubrir la Alhambra. El palacio de la Dar-Al-Horra es el otro lugar. No sólo por las fotografías que brinda al viajero, sino por el significado de esta ‘Casa de la libre’ o ‘Casa de la señora honesta’ ya que en ella vivió la madre de Boabdil, el último monarca de la dinastía nazarí. Este pequeño palacio construido en el siglo XV es una joya. Se puede acceder por el callejón del Gallo y visitar de lunes a viernes de 10.00 a 14.00 horas.

Desde sus ventanas también se divisan unas bonitas vistas de la iglesia de San Cristóbal y de parte de la barriada albaicinera que parece dormida en el tiempo con sus casas y cármenes de antaño y el manto del silencio roto solamente por el ruido de los coches o de los pájaros.

Después de recorrer el palacio de Dar-Al-Horra –sus accesos no son los más idóneos, pero como en el resto del Albaicín hay que disfrutar de lo auténtico y dejar de lado lo adicional– se puede hacer una parada en el mirador de la Lona para observar el lado más bullicioso de la ciudad: Gran Vía, Constitución... y en medio de tanto edificio la Catedral. Unos pasos más adelante está la plaza de San Miguel Bajo, un buen lugar para almorzar, cenar o simplemente tomar un refresco en sus terrazas y disfrutar de la tranquilidad. Por las mañanas la plaza está más vacía y se respira un aire diferente. Pero los fines de semana sus bares bullen de gente. La iglesia de la plaza se construyó en el siglo XVI sobre una antigua mezquita, como todas o casi todas las del barrio, y el aljibe, junto a la portada lateral del templo, es del siglo XIII.

A escasos metros se encuentra otro referente del Albaicín, el monasterio de Santa Isabel la Real, fundado en 1501 por la reina Isabel la Católica. En la actualidad está en obras, aunque la Fundación Albaicín espera retomar las visitas guiadas a mediados de octubre.

Después de ver el palacio de Dar-Al-Horra, asomarse a los miradores, ver una iglesia... toca el turno de entrar a un carmen típico. Uno de los que se puede visitar en esta zona es el de los Geranios, que alberga el museo Max Moreau –está abierto de martes a sábado de 10.30 a 13.30 y de 17.00 a 19.00–. Allí encontrará bonitas vistas a la Alhambra, jardines en los que reina el sosiego y el material con el que trabajaba el artista belga –Moreau donó su carmen a la ciudad– en su estudio.

Mirador de San Nicolás en Granada, la bonita ciudad de Granada es bella desde el punto que la observes, ya sea de día o de noche, tiene la magia de las grandes ciudades de antaño y la belleza diferente de monumentos que no verás en otro lugar como la Generalife y la Alhambra, dos de los que más atraen visitas a Granada cada año y que puedes observar, luego de un día de paseo por la ciudad, y te antoja una puesta de sol con el fondo maravilloso de la ciudad andaluza, desde el Mirador de San Nicolás en Granada.

Se encuentra situado en el Barrio de Albaicín, y desde donde sin ningún obstáculo puedes guardar en el recuerdo y tu mirada sorprendida, imágenes maravillosas de Granada, sobretodo si le visitas al caer la tarde, verás en la lejanía las luces de la ciudad encender, y verás la Alhambra imponente, única, diferente, captar la atención de todos en medio de una Granada que ya les digo tiene de enigmática y atractiva la que más entre todas las bellas ciudades de Andalucía. Un ambiente fraternal reina siempre en el Mirador de San Nicolás en Granada, donde propios y extraños se dan cita para contemplar la ciudad.